El Desarrollo de Producto Ágil es una metodología moderna que se utiliza para crear productos (como software, servicios o incluso bienes físicos) de forma rápida, flexible y eficiente, adaptándose a los cambios y necesidades del cliente.
Este enfoque nació con el Manifiesto Ágil (2001), firmado por expertos como Jim Highsmith y Jeff Sutherland, quienes propusieron cuatro valores principales:
En este método, el trabajo se divide en pequeñas etapas llamadas iteraciones o sprints, que duran pocas semanas. Al final de cada sprint, se entrega una versión funcional del producto. Esto permite: